Perdi el Amor de mi Vida

Por primera vez en mi vida
no buscaba mis afanes
ni rosas bonitas
ni tulipanes que trajesen alegría.
Reposaba tranquilamente de día
y rezaba por las noches,
fantaseaba que viento envolvía en una caja
la sorpresa que deslumbraría mi fe,
un peluche con una frase tierna
la flor de jazmín con su particular aroma.
Sobre todo, soñaba con un reloj de pared
que marca la hora exacta de nuestro encuentro.

Así llegaste.
con un acento de caramelo.

En un día de mi rutina gris,
te esperaba en mi propio mundo.
porque los capullos afloran y abren sus pétalos
cuando la primavera descubre que es tiempo.
Así que yo te esperé mientras era otoño,
pasé todo el invierno congelándome,
pensando en la calidez de tu tendencia a quererme.
Esa pasión que surgiría inexplicablemente,
sucedió cuando mi mirada, perdida y desconfiada
cruzó en tu camino un día lunes.

No dudé en sentir suficiente curiosidad
como para atreverme a enlazar una amistad.
Es que esa es mi especialidad,
correr atrás de lo que yo creo que es bello.

No sé como explicarlo.

Desde aquél día se acumularon las justificaciones
para que saliéramos a escondidas
a conocer nuestras individualidades,
y siempre respondimos con cariño
a todas las cuestiones.

Momentos de deleite
cuando me abrasabas.

Pero la vida tiene sus complicaciones,
hasta el más lindo sentimiento
se nos va de las manos como si fuera un remolino,
aunque que la intención es sujetar con manos firmes,
El amor, el sentimiento, el destino...
se nos va, fugaz y discretamente.
Pues permitimos que vivan nuestras indecisiones
y dudas que se agrandan donde no hay fuerza.

Así que te decidiste ir.

Ahora voy en bicicleta por las avenidas,
recordando las esquinas donde solíamos
encontrarnos para satisfacer nuestra
necesidad, estar cerca uno del otro,
como si fuéramos dos niños inocentes,
a jugar que eramos novios.
En realidad mis deseos iban mas allá,
porque supe de inmediato,
que eras la pieza imprescindible
para complementar mi existencia.

Te amé demasiado.

Un día soñé con una película,
esas de posguerra hecha en Hollywood.
donde eramos protagonistas.
Al final de mis días, yo moría con mis
parpados caídos en tus brazos,
luego de una vida plena y feliz,
compartiendo la misma cama,
y todos los places de la vida...
Estaba tan feliz de haberte elegido como
la compañera de mis eternos lazos,
que no me arrepentía de las aventuras
que juntos habíamos vivido.

Luego desperté.
La realidad era que te perdía.
Me perdí de ti.
Nos perdimos de nosotros.

Decidiste marcharte.
En un Silencio muy doloroso
Corriste en dirección contraria,
sin percibir que contigo me arrastrabas,
porque mi piel ya estaba adherida a tus gestos.

Te amé más de lo que comprendías.
y mucho más de un simple beso.
la prueba de ello, es que hoy aun encomiendo
tu regreso sentado en la montaña,
donde en secreto escribo en un sutil idioma .

Quizás sea tiempo,
Quizás sea diferente.
Quisas sea eterno.
Quizás volveremos a ser mejor que antes.
Quizás exista un quizás.
Quizás no exista nada mas.

Comentarios sobre este poema