Cover

Tres caramelos de limón en mi almohada dejaste, con una nota la cual decía: "Come uno cada ves que estés apunto de olvidarme".
Que maldita extraña manera de decir: "lo siento" pensé. Fue muy cruel, pero debo admitir que siempre fuiste tan original hasta para ser una bastarda desalmada, me los trague como pastillas al instante, mientras releía la frase mil veces acostado en la cama.
Comencé a recordar todo, la primera ves que te vi, tenias el cabello recogido, sentada masticando hielo, yo al otro lado del salón jugando con un yesquero y no podías dejar de ver mi franela de "Lesbian Of Love"
A mi también me encantan, en vos alta hablaste. Acerté con mi cabeza, te sonreí y a los días ya eramos inseparables.
No recuerdo nada sublime o en especial que nos uniera, pero me agradaba demasiado nuestra rutina, te escribía un texto: " Estoy afuera sal" mientras te esperaba afuera con mi moto Yamaha TT-R 125 LW/E bajabas del departamento a gran velocidad, emocionada para no perdernos del atardecer en el mirador, nadie iba a ese viejo mirador. Somos como la pareja del primer disco decíamos.
La noche nacía ante nuestros ojos, porque odiabas la frase de morir. La ciudad desde lejos era tan distinta, silenciosa y diminuta, que desde allí descubrimos que eramos nada y que no deberíamos preocuparnos mas por nada.
Soñabas con volar, con ser pez, con ser dueña del mundo, hablabas y hablabas y jamas entendí cual era realmente tu sueño, pero realmente no sabias hacer mas que armar bien un porro y contar buenas historias de terror, yo por mi parte tenia unos chistes tan malos que solo tu podías reír con algo así, y te decía que no importa en lo que termines siendo, solo no dejes de soñar.
Me hablabas de Julius Fučík y me recitabas sus escritos, y siempre me repetías un fragmento: "Tu decisión destruyó el miedo, y tu ternura, las tinieblas". No se porque mierdas lo hacías, pero me gustaba pensar que era tu forma ridícula de decir te quiero.
Te quiero, simplemente, te quiero... Era demasiado peso para tus labios. Jamas nos dijimos esa frase y nunca nos hizo falta.
Apague el interruptor, me puse los audífonos y escuche "Adonde solíamos gritar" Nos encanto tanto, que terminamos haciendo un cover, me gusto nuestra versión.