-Carta para ti.-

poema de AGR

¡Hola!...

¿Cómo iniciar una carta? No lo sé, bien sabes que soy malo para escribir y más aún para expresarme y peor es cuando se trata de asuntos del corazón, creo que tu mejor que nadie lo sabe.

Sé muy bien cuanto me odias, no te lo reclamo yo mismo me odio, por ser tan imbécil al tener un ser especial y dejarlo marchar, como hice contigo ¿Será por eso que mi alma esta, atormentada día y noche?

Desesperado me encuentro, obsesionado por volver a verte,
mis brazos se encuentran vacíos, por qué tu cuerpo no están en ellos. Soy un mendigo que pide solo una oportunidad.
¡Vuelve!.

Se a la perfección que soy el peor error en tu vida.
Que iluso creer que sin ti, era mejor cuando sin ti solo soy un muerto que vive, que le duele el corazón por el frío de tu ausencia
¿Será que algún día, me perdonarás?

Mil veces me equivoque, mil veces te lastime y nunca me detuve a pensar de qué nada es para siempre.
Nunca imagine que te llegaras a cansar de mí, me sentía tan seguro de tu amor y tu comprensión, que no me importo dejarte atrás para avanzar.

He vuelto a fumar, después de hace cinco años, los mismos años en que llegaste a mi vida.
Hay tantas cosas para recordar, el aroma de tu cuerpo tan suave y delicado ¿Como no supe defenderte de las críticas y burlas constantes de mis amigos por tu frágil apariencia?
Si miraras mi rostro, no me reconocerías por las tantas palizas que he dado y he recibido, por darte el lugar que tanto mereces y no supe hacerlo cuando tus lágrimas salían dolorosas de tus luceros.

Extraño, tu neurosis y esas ocurrencias, que llenan de vida mi amargada existencia.
Se bien que hay alguien más en tu vida, que te llena del amor que no supe profesarte en mi lecho.

Hay secretos en el fondo del sótano de mi alma.
Siento miedo en las noches, no soporto la oscuridad, me hace llorar,
cuando busco tu calor y solo hay frío ya no escucho tu voz consolarme. Solo me encuentro desde que no estás.

Sueño con volver a escuchar mi nombre en tus labios.
Ahora recuerdo la primera pelea, cuando te empeñabas en repetir ese nombre,
que tanto detestaba y como quería obligarte a que me llamaras por mi sobrenombre, el que tanto te repugnaba escuchar.
Fue esa noche nuestra primera reconciliación y entre mis brazos me llamaste por mí nombre,
en ese momento acepte quien era yo y gracias a ti.

¿Algún día volverás?
Siento morir si no estás conmigo, sé que es egoísta de mi parte pedirte algo así ¿Pero cómo hacer con este amor que calcina mis entrañas?
Perdóname.

La tarde llega a su fin, siento temor ante la idea de entregarte esta carta y que solo des la vuelta para dejarme con el corazón en la mano,
como solía hacer yo contigo, cuando más necesitabas de mí.
Era cuando te daba la espalda, por qué según yo lo mío era más importante, que cualquier cosa que tu pudieras decir.

¿Sabes algo?
Te mentí, con respecto aquel regalo, que me obsequiaste en el aniversario quinto,
ese mismo del que tanto me burle, decía yo por ser poco varonil,
nunca me deshice de esa bufanda la cual bordaste una rosa con nuestras iniciales, pero te confieso que no es tan abrigadora como lo son tus brazos cuando rodeaban mi cuello.

Sé muy bien que me equivoque, que ahora te suplico por alguna migaja de caricia, que te pueda sobrar, sabiendo que el maldito fui yo.

Regresa, llena una vez más mi vida con tu amor,
no quiero morir en soledad,
ya no quiero sentir el dolor de amarte y no estar junto a ti.
Perdóname.

-AGR-

Comentarios sobre este poema

Sé parte: Comenta y vota