Como Diente de León
la semilla va de ti para mí,
para otros,
para los demás del entorno.

Es tu sangre
a mi sangre renovada.
Limpiar el alma,
abrigar el cuerpo
y dar esperanza.

En noches,
en mañanas sin escarcha
vuelve el despertar de la vida,
hermosa existencia regenerada.

Como Taraxacum no plantado
en libre albedrío por el campo
así vas tú y tu semilla
poco a poco, germinando.

Amarillo intenso,
estrellas en el cielo
y la corola resplandeciente
sale al encuentro.

Sopla fuerte y se van
lejos, muy a lo lejos.
Beso de uno a uno.
Mano al encuentro.
Abrazo que te quiero.
Un dos eterno,
un decir del firmamento.

Autora: María Cruz Pérez Moreno -acnamalas-
Derechos de autor reservados.
07/05/2018 Madrid. España.

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