Más y... tantos

Flores frescas de rojo incandescente
en manos suyas vida que me anima,
vigila mis momentos, no lastima
señor del fuego, corazón valiente.

Mi amante lujurioso, complaciente
en blanca cama estoy, postura optima,
recibas mis caricias y mi estima.
Amor certero vente raudo, ardiente

que el tiempo viene, pasa y no me tienes.
Expresa sin medida mis encantos
palabras encendidas en mis sienes.

Las manos en mi cuerpo, bellos cantos,
llegan como llegaron parabienes,
los besos, los abrazos, más y... tantos.

Autora: María Cruz Pérez Moreno -acnamalas-
Derechos de autor reservados.
14/02/2019 Madrid. España.

Comentarios sobre este poema