Marioneta al compás de sus progenitores

Marioneta al compás de madre soberana
y padre mundano, garante de lo insano.
Seguiste sus pasos marcados, equivocados,
el alma se nubló y el corazón en cerrazón.
No hay más culpable que el eterno cobarde,
hombre débil, inapropiado, apocado.
Que mi maldición cubra tu cuerpo desnudo,
calzoncillos a rayas, la inmensa nada.
Que vagues desprovisto de amor filial
hoy y siempre, hasta el final de tu miserable vida.
No es maldad, no, es pagar tu maldad,
es abonar, sin caridad, el daño que provocaste.
Por ello, si te veo solo, me alegro y lo celebró.

Autora: María Cruz Pérez Moreno – acnamalas -
Derechos de autor reservados
15/06/2019 Madrid. España.

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