Llamas y ceguera

En llamas la tierra y tu ceguera,
abanico de colores a la fresca.
Retiro el azul cielo del entorno,
escondo los verdes primaverales,
dejó en el corazón un rojo intenso
junto al amarillo de los desvelos.
Son míos y, rápido te los envío.
Si los coges sabrás del fuego,
de mis enojos y mis desaciertos.
Si los niegas el insomnio sea tu dueño,
acompañe tus pasos inciertos
y llores,
y penes,
y no tengas sosiego.
Cuando no puedas más de sufrimiento
llámame, si tengo tiempo te atiendo,
si no lo tengo te desatiendo
como tú hiciste en otro tiempo.
Quién mal recibe,
mal hizo en su momento.
Los palos fuertes con entereza
y sin ningún miramiento.

Autora: María Cruz Pérez Moreno - acnamalas -
Derechos de autor reservados.
08/04/2019 Madrid. España.

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